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No solamente es tradición de México; en Yuma también se celebra
Parroquia Inmaculada Concepción ofrecerá misa de Día de los Muertos el 2 de noviembre
Yuma— Hace muchos años, el escritor mexicano Octavio Paz, dijo de sus compatriotas que se familiarizan con la muerte, la convierten en tema de humor, la acarician, duerman con ella, y que la celebran.
Anualmente, el Día de los Muertos ofrece a los mexicanos la oportunidad de burlarse de la mortalidad, ya que aparte de limpiar las tumbas de sus seres queridos fallecios y adornarlas con flores, colocan pan y dulces de forma de calaveras y esqueletos.
A la vez, mantienen vivas las memorias de sus antepasados en lo que se refiere como reuniones con los espiritus de sus familiares a lado de los sepulcros.
Aunque el Día de los Muertos es una tradicion mexicana —una que se celebraba desde hace la época de la civilización azteca del decimocuarto al decimosexto siglo— el día festivo también es conmemorado por muchos residentes del Condado de Yuma y otras comunidades fronterizas de Estados Unidos.
El próximo viernes 2 de novimbre en Yuma, la Parroquia Inmaculada Concepción y el Cemetario Desert Lawn ofrecerán una misa bilingüe para el Día de los Difuntos, para que los residentes del área celebren las memorias de sus seres queridos fallecidos.
La misa empezará a las 5:00 PM en Desert Lawn, localizado al 1415 Sur Avenida 1ra. de Yuma, e incluirá los cleros de diversas iglesias del condado, dijo el Padre Javier Pérez de la Inmaculada Concepción.
Al concluir el servicio, se bendecirán las tumbas y después se realizará otra misa y bendición en el cementario adyacente.
“Invitamos a la comunidad en general a que venga y que traigan fotografías (de sus seres queridos fallecidos) y otros artículos” para adornar las tumbas, dijo Pérez.
La misa en Desert Lawn se ha convertido en una tradición anual para los residentes hispanos del área, así como para los residentes de habla hispana, explicó.
Sin embargo, para muchos otros residentes —especialmente los de San Luis, Ariz., Somerton y el sur del condado— sus familiares fallecidos están enterrados en los panteones de la ciudad cercana de San Luis Río Colorado, Son.
Anualmente cruzan la frontera para ‘visitar’ a sus queridos durante cualquier de los primeros dos días del mes de noviembre — El Día de los Angelitos, celebrado el 1 de noviembre para conmemorar a los niños difuntos, y el 2 de noviembre, para los adultos.
Entre ellos, Cecilia Tovar, la directora de la biblioteca de San Luis, Ariz., acompaña a sus familiares tanto al cemetario municipal de San Luis Río Colorado como al panteón privado Jardines del Paraíso para estar con sus seres queridos fallecidos.
“Nos reunimos y hacemos una barbacoa”, dijo. “Todas las familias estan allí. Hay música, y la gente nada más se reune. Puedes ver que todas las familias hacen lo mismo”.
Aunque normalmente Tovar y sus familiares salen del panteón a la medionoche, dijo que muchas personas permanecen hasta cerca del amanecer.
Tovar no duda que los mexicanos como cualquier otra gente, le temen a la inevitable muerte. Sin embargo, añadió, no ven la mortalidad como el fin de todo, sino como la transición a otra etapa, la del más allá.
Aparte de eso, dijo, el Día de los Muertos permite que mexicanos y mexicoamericanos, en una manera, mantengan vivos a sus familiares por medio de mantener viva su memoria.
“Es una manera de mantenerlos vivos hasta que nos reunamos de nuevo. Creo que esta es una tradición tremenda que tenemos.
Como sus padres le enseñaron la tradición del Día de los Muertos a ella, así ella le enseñará a su hija, dijo.
“Quiero que ella aprenda la tradición y que sea parte de ella”.




