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Ambos perros involucrados en agresión a caballo son peligrosos: Juez
Los perros Mackenzie y Pano fueron requisados unos días después de la muerte de Spud y se mantenía en la Sociedad Protectora de Animales de Yuma en espera de la decisión de las autoridades.
Yuma— El segundo perro relacionado a una agresión fatal de un caballo ha sido declarado rabioso y será entregado a un grupo de rescate.
Si no se consigue un rescate adecuado dentro de 15 días, la ‘pit bull’ llamada Mackenzie, será sacrificada.
Mackenzie fue uno de los dos perros implicados en el ataque contra un caballo a principios de este mes. La perra fue descrita como observadora del agresor obvio, un pitbull llamado Pano.
La jueza Yolanda Torok, dictaminó oficialmente que Pano es un perro peligroso después de una audiencia en la Corte de Justicia de Yuma este martes y se ordenó que fuera sacrificado. Ella emitió su fallo sobre su compañero (el otro perro) el miércoles.
La dueña del caballo, Farrell Balentine, confirmó el resultado, y se mostró satisfecha con la decisión.
"Me alegro de que los perros ya no andarán sueltos en la comunidad", dijo.
El caballo, llamado Spud, se encontraba en su corral el pasado 5 de noviembre cuando Mackenzie y Pano escaparon de una casa vecina en Foothills y se metieron al estrecho corral del caballo. El pit bull Pano fue atrapado mordiendo al caballo caído, con Mackenzie cerca de allí. Spud sufrió numerosas lesiones graves y un veterinario llegó a la conclusión de que era más humano que lo sacrificaran que tratarlo. Spud, que tenía unos 29 años de edad, era utilizado en el programa 4-H.
Mackenzie y Pano fueron requisados unos días después de la muerte de Spud y se mantiene en la Sociedad Protectora de Animales de Yuma en espera de la audiencia para declararlos legalmente peligrosos, o no. El abogado defensor de los propietarios no argumentó sobre la ferocidad de Pano, pero trató de salvar a Mackenzie en la base de que no había evidencia de que ella hiciera algo más que acompañar a Pano.
El Estado argumentó que Mackenzie no era tan feroz como Pano pero seguía siendo un animal peligroso, y pidió que se le enviara a una casa de rescate si era posible - pero si no podía encontrar una con prontitud, que también se sacrificara.
Uno de los propietarios todavía enfrenta una acusación de violar una ley estatal que hace al dueño de un perro responsable porque su perro persigue, lastima o mata ganado.



