Otras notas en esta categoría
Alas de Aguila
Giber Becerra, ex residente de San Luis, se une a cuerpo tecnico del Club América en México
Yuma—Fue un futbolista ejemplar en Kofa y AWC, y en Grand Canyon University. Ha sido entrenador de atletas y se ha dedicado a la mejora en el entrenamiento y actividad fisica. Ahora, el ex residente de San Luis y producto del futbol local saborea uno más en la cadena de logros profesionales: ser preparador físico del Club América.
Fan del América y del Necaxa, admirador de Messi, y producto futbolístico de su padre, Rodolfo Becerra, de Tim Conroy, y de Celso “El Maletas” Jara, Giber Becerra habla de cómo llegó, a partir de este mes, a uno de los más importantes equipos del futbol mexicano.
—¿Cómo llegaste al Club América?
—En diciembre, el equipo America hizo pretemporada en Phoenix. Es allí donde tengo la oportunidad de conocer a su cuerpo técnico. Entonces tuve la oportunidad de platicar con ellos y se enteraron de mi carrera como preparador físico y de los trabajos que he realizado, entre ellos un libro que escribí. Meses después, recibo la llamada del preparador físico que me comenta que están interesados en platicar conmigo y en integrarme al club para el próximo torneo. Mi interés era ofrecerles una metodología de trabajo no muy convencional en el Futbol Mexicano. Después, en la Ciudad de México me reuní con Ricardo Pelaez (Presidente Deportivo del Club) y Miguel Herrera (Director Técnico) donde me confirman su interés en mi para formar parte del cuerpo técnico del primer equipo.
—¿Cuál es el trabajo de un preparador físico?
—Dosificar cargas de trabajo físico para maximizar u optimizar el rendimiento del jugador y, al mismo tiempo, disminuir el riesgo de lesiones. Por lo regular, cada equipo se hace de los servicios de un solo preparador físico; sin embargo, con mi llegada al club somos dos preparadores físicos que trabajamos de manera conjunta para el beneficio del equipo.
—¿Como es la experiencia de estar en un club como el América?
—La experiencia es increible. El trato hacia mi persona, desde los utileros, cuerpo técnico, jugadores y directivos, ha sido más que bien. Respecto a los jugadores, tengo la fortuna de estar con un gran grupo de jugadores muy humanos. Todos y cada uno de ellos son personas muy profesionales y precisamente es ese profesionalismo que les ha llevado hacia estas circunstancias en sus vidas.
—¿Cómo fueron tus orígenes en el futbol?
—Empecé a jugar fútbol en San Luis, Arizona, desde muy temprana edad. Desde pequeño me gustaba, creo que fue por ver a mi papá practicarlo. Jugué en Kofa High School, Arizona Western College y después Grand Canyon University, donde terminé mi carrera de ‘Athletic Training y Corporate Fitness & Wellness’.
—¿Que potencial le ves al futbol en esta región, qué se debe corregir?
—Creo que en todos lados hay buen potencial. Estoy seguro que existen jugadores de fútbol con excelentes condiciones para llegar a un nivel de alta competencia. Lo que hace falta, no solamente en San Luis, pero en muchos lados, es una buena infraestructura que permita a los jóvenes desarrollarse. Aunque también ha habido muchos deportistas de clase mundial que han llegado muy lejos sin haber tenido un ambiente idóneo para su desarrollo. Mas que nada la dedicación, perseverancia, preparación, disciplina los han llevado a ser exitosos en sus vidas.
—¿Que te satisface más en tu profesión?
—Ayudar a una persona o varias a realizar cosas que ellos mismos creían imposibles de lograr.
—¿Cuúl es tu meta en el futbol?
—Soy una persona muy inquieta, siempre busco nuevos retos y algo que aprender. Hago lo mejor para leer por lo menos un libro por semana y eso me ha ayudado a mi desarrollo y preparación personal. Estar en un club como el América implica mucha responsabilidad y un reto muy grande para mi, y me siento preparado para asumirlo como de tal. Mi objetivo es ver qué tan lejos puedo seguir aprendiendo de este camino y disfrutarlo al máximo cada día.
Veo esta experiencia como un testimonio de que, cuando uno se propone a pensar en grande, grandes cosas le pueden pasar. Si una persona como yo ha podido llegar hasta aquí, cualquiera lo puede lograr. No existe nada imposible para una persona que está decidida a lograr cosas importantes en sus vida.




