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Fe de Erratas ... Buena suerte, mala suerte
Dicen que todo pasa por alguna razón, si eres religioso dirás que es por deseo divino, para otros menos creyentes es el destino o el orden astral. Lo que si es cierto es que en la vida todo se paga, se regresa, tarde que temprano te llega la factura de tus buenas o malas acciones. Dicen los de mayor experiencia que nadie se va sin pagar sus cuentas.
Y es que cuando uno cree que le va a ir mal, todo cambia para bien, y viceversa. Para eso cuenta una historia de un ranchero que ante las adversidades decía “buena suerte, mala suerte ¿Quién sabe?” refiriéndose a que el destino a veces voltea las cosas de tal manera que no sabes si lo que viene es para bien o mal.
Así, uno de los hijos del anciano ranchero se lastimó y se rompió una pierna, la gente del pueblo fue a ver que tenía y a lamentarse porque el hijo no podría ayudar en el empobrecido rancho. El anciano solo sonrió ante la gente y les recordó “buena suerte, mala suerte ¿Quién sabe?”. Cuando se requirieron jóvenes para ir a la guerra, su hijo no pudo ir ya que tenía rota la pierna, así que se quedó con su Papá.
Traigo esto a colación ya que escucho mucho pesimismo ante las leyes antiinmigrantes en Arizona. He sido testigo de múltiples familias yéndose a otros estados a buscar mejor vida. Otros se quedan pero con una carga de negatividad. La pregunta para todos es ¿Cómo se están preparando para enfrentar estos nuevos retos? Algunos compraran peróxido para hacerse güeros, no es mala la idea pero tiene poca sustancia. Lo que hay que hacer es aprender inglés, asimilar la cultura e integrarse cada vez más a la sociedad.
Podemos involucrarnos y tratar de cambiar nuestro destino o dejar que la corriente del río nos lleve sin control. Esta era que parece cargada de agresividad, racismo, adversidad, también pudieran traer bajo toda esta presión, una reforma migratoria integral. Después de la tormenta viene la calma, es increíble como los políticos cuando quieren lograr algo se alinean, así está pasando con los republicanos, todos en bloque se han unido para no dar ni un solo voto a una posible reforma migratoria. Así mismo vemos políticos republicanos locales de origen hispano apoyando la nueva ley polimigra de Arizona. Como dice un amigo, es el Judas que nos vendió por unas cuantas monedas.
Parafraseando a mi abuelita, “por lo que hay que ver, no hay que apurarse”. Ayudemos al prójimo, pongamos la basura en su lugar. Digámosle a nuestros hijos cuanto los queremos a todas horas. Buena suerte, mala suerte ¿Quién sabe?
francisco.serrano@lacocoyo.com




