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La oportunidad depende de trabajo duro: comerciante
Yuma— Después de inmigrar a los Estados Unidos de Argentina cuando tenía 15 años de edad, Carlos Figari se ha convertido en un comerciante de éxito en bienes raices y ha podido sobrevivir la crisis de vivienda y de la recesión económica. Su secreto: Trabajar duro.
Figari es el gerente del sucursal en Yuma de Shore Mortage, empresa hipotecaria que ofrece financiación para aquellos que quieren comprar una casa.
“Llegue aquí con mis padres y tres hermanas en 1969”, recordó. “Llegamos como residentes legales. Mi padre tuvo que tener un trabajo —un ocupación de que el país necesitaba. Así eran las leyes migratorias en aquellos días, entonces llegó como un soldadura”.
Pero el padre no pudo hallar un trabajo como soldadura, y por ello, se convertió en empleado de fabrica que construía vehículos recreativos. La madre de Figari obtuvo un trabajo en una fabrica de zapatos.
“Fuimos dados la oportunidad, y eso es siempre lo que decimos a la gente en este país: no esten perezosos”, dijo.
“Ponga el acelerador a fondo. Trabaje 100 horas durante la semana si se lo requiera. No pierda el foco. Si usted trabaja mucho y trabaja en manera inteligente, conectarse con otros y busca a las personas que quieren ayudarlo a tener el éxito en cualquier cosa que haga, tendrá el éxito”.
Dijo Figari que su madre exigía el trabajo duro.
“Mi madre siempre me decía, ‘Te traje a este país para darte la oportunidad, y ahora todo depende de ti’. Tome eso en serio. Mi madre siempre era la fuerza motivadora. Mi padre se resistió a venir aquí. No estuvo seguro, pero ella vio una visión. Mi madre tenía mucha ambición para que tuvieramos una vida mejor que ella había tenido”.
Figari quería ser un abogado pero todavía no hablaba el inglés suficientemente bien para asistir una escuela de derechos en la década de la setenta.
De frustración, me entré en la profesión de bienes raices, debido a que la vi como una manera para ayudar a otros y ganarme la vida”.
Figari tuvo 21 años de edad cuando empezó a trabajar en bienes raices en 1976. Movió su negocio de Scottsdale, Ariz., a San Luis, Ariz., en 1997. Más tarde, relocalizó su negocio a 115 S. Avenida Madison en Yuma, donde permanece hoy en día.
Dice Figari que hace su mejor esfuerzo para sus clientes.
“Queremos hacer lo correcto financieramente para el dueño de casa, y si hay algo que no deben hacer, entonces comparto ese pensamiento con ellos también. A veces a ellos les gusta, y a veces, no les gusta. Usted se convierte como extensión de ellos. No es solamente haciendo un préstamo para alguien; es ayudandolos a obtener éxito financiero. Entonces si fracasan, yo fracaso. Mi trabajo es hacer lo mejor para ellos”.
Explicó que evitó la financiación de los préstamos riesgosos para la vivienda durante el auge de viviendo en los medios de la decada 2000.
“Podía ver la desaparición de la industria debido a que cuando se financiaba a una persona que no pudo permitirse una casa, tarde o temprano, el domicilio sería perdido, y yo no quería ser parte de un equación de fracaso.
Perdió oportunidades por negarse de financiar préstamos riesgosos, pero Figari tenía más interes en la longevidad de estar en los negocios. Las recompensas, anadio, vienen de las personas que lo honran por medio de ser sus clientes y que le refieren a otros clientes a su oficina.
El mercado de vivienda en la region de Yuma se esta estabilizando, explico Figari.
“El mercado esta activo. El negocio ha sido consistente. La personas que estan comprando hoy en dia son las mismas personas que lo pueden permitirse, que lo necesitan y que lo quieren. Como resultado de ello, cuando se coloca a alguien en una casa, no van a fracasar. Entonce se esta cultivando semillas buenas”.




