Las mujeres también se "ponen los guantes"
San Luis. Arizona - Rocío Beltrán y Cristal Ontiveros son dos jóvenes que a fuerza de golpes, niegan la teoría de las mujeres como el "sexo débil".
Pegan más duro que muchos de los jóvenes varones de su edad, y muestran más fuerza y determinación que muchos de ellos.
Rocío y Cristal, ambas de 16 años, practican box en el programa de la Liga Atlética de la Policía (P.A.L.), bajo las instrucciones del entrenador Juan Morales, en las instalaciones del Parque Joe Orduño.
En San Luis no es algo nuevo, "hemos tenido varias mujeres, pero no aguantaron los entrenamientos y le tuvieron miedo a los golpes. Rocío tiene ya cinco años con nosotros y está lista para pelear, pero no ha querido hacerlo; Cristal lleva un año entrenando, y parece que puede llegar a hacer algo en el box", afirma el entrenador.
Rocío: del box a la enfermería
Rocío, de 110 libras, menciona que entró al box porque no le atrae ningún otro deporte y se muestra convencida de que todos debemos tener algo que hacer: "No veo al box como una forma de defenderme, pero en caso de que se necesite lo tengo. Todos deberíamos hacer algún ejercicio".
Habla de que como las mujeres no tienen privilegios, "son los mismos ejercicios para todos, nos suben al ring para pelear, servimos de sparrings, pero es una disciplina que me va a servir para todo lo demás, el estudio, el trabajo: yo quiero estudiar enfermería y, como en el deporte, si no le echo ganas no lo lograré".
Cristal: "Que el box no es para mujeres... están equivocados"
Cristal, por el contrario, ve en el box una oportunidad de competencia, y está preparándose pare ello: "Yo quiero pelear; tengo el apoyo de mis padres y mi hermano".
De 137 libras de peso, Cristal critica a quienes dicen que el box no es para mujeres: "Están equivocados; nosotros podemos entrenar duro y pelear".
Habla de sus planes a futuro y menciona a la Naval como uno de sus proyectos, asegurando que la práctica del box la dejará preparada para cuando llegue el momento.
En el ring, ponen a prueba sus habilidades y pelean con la cadencia y técnica de un buen boxeador, dominan las ganchos al hígado, los jaws y el movimiento de pies, el cabeceo y la guardia siempre alerta, característica de un boxeador experimentado.
Y, sí, sudan, tiran, conectan -y a veces reciben- golpes certeros, porque saben que ahora el box ya no diferencia sexos y es para todos.



