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No muy probable el bipartidismo en el tema del cuidado de salud
El tema del cuidado de salud parece estar despertando de nuevo en Washington con la petición del presidente Barack Obama de televisar una junta entre los republicanos y los demócratas para intentar llegar a un compromiso.
El Presidente dijo que desea que los legisladores republicanos —quienes se ha quejado de ser excluidos de las negociaciones en el cuidado de salud— para que aporten sus mejores ideas para reducir el costo del cuidado de la salud y extender la cobertura a las 30 millones de personas que no cuentan con seguro médico en la mesa para una discusión abierta, junto con conceptos ya incluidos en la legislación aprobada por el Senado y la Cámara de Representantes.
Si todas las partes están de acuerdo en participar, la junta bipartisana de medio día de duración se podría llevar a cabo el 25 de febrero.
Pero la probabilidad de que el evento en realidad se lleve a cabo parece cuestionable a primera vista, dado que los líderes republicanos están diciendo que ellos primero quieren que la actual legislación sea deshechada para que el debate pueda empezar de nuevo.
Esa es casi toda la historia de la lucha del cuidado de salud que se ha estado llevando a cabo desde hace un año — cada parte viene al tema desde perspectivas fundamentalmente diferentes y tratar de fusionarlas en una sola perspectiva es difícil, si no es que imposible.
¿Aceptarán realmente los republicanos alguna de las posiciones de los demócratas tan solo por el bien de una unidad y, los demócratas harán lo mismo con los principios de los republicanos? ¿Pueden los dos al menos coexistir?
Es difícil predecir que vaya a surgir algún compromiso de la junta, dado las posiciones atrincheradas de los demócratas y los republicanos que se han adueñado de este tema. También se tiene que reconocer que es un año de elecciones donde cada partido deseará hacer puntos en vez de dar puntos al otro bando.
Nos gustaría poder decir que esto podría traer un avance en el cuidado de salud que muchos estadounidenses desearían ver, pero es muy poco probable que suceda. Los radicales en ambos lados del espectro político no están buscando un bipartidismo, ellos están buscando una confrontación. Y los estadounidenses sufrirán debido a ese desacuerdo.




