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Analiza NASA la Falla de San Andrés
Pronostican un gran terremoto entre el Valle Imperial y Yuma; afectaría hasta Phoenix, Arizona
La Agencia Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA) informó que comenzó a analizar la falla de San Andrés, en California, ante un potencial terremoto, que según expertos pudiera ocurrir en el futuro.
El Laboratorio de Propulsión de la NASA en California informó que sobrevuela la zona con nueva tecnología que pudiera prevenir movimientos peligrosos en la falla que surge en el sur de San Francisco y desemboca en la frontera con México entre el Valle Imperial de California y Yuma, Arizona.
El Servicio Geológico estadounidense calculó el año pasado que dentro de unos años la falla de San Andrés experimentará un nuevo terremoto, según un boletín informativo de la agencia aeroespacial.
Los expertos calificaron ese sismo como "el grande" que podría provocar unas mil 800 muertes y hasta 50,000 heridos, y pérdidas por unos 213,000 millones de dólares, principalmente en el sur de California.
La NASA informó que montó en un avión un "radar extremadamente preciso" el pasado fin de semana y comenzó a sobrevolar la falla geológica para conformar la imagen más precisa hasta ahora de elevaciones en la geografía de San Andrés.
La parte de San Diego y Los Angeles se separa del resto de Estados Unidos continental a un ritmo de al menos dos centímetros por año.
Y aunque ha habido muchas leyendas respecto a una presunta separación, el Servicio Geológico considera que, si ocurre, sería tan remota que ninguna de las actuales generaciones la testificaría.
"El grande" se refiere más bien a una réplica de alguno de los terremotos que ha causado la falla de San Andrés en los últimos siglos, la mayoría de ellos en el fronterizo condado Imperial, en los límites con la ciudad mexicana de Mexicali.
Durante los últimos 320 años, San Andrés y su principal bifurcación, la falla de San Jacinto, no han tenido una separación considerable. Según el servicio Geológico, el siguiente reacomodo podría afectar desde Los Angeles en California hasta Phoenix en Arizona.
Para prevenir ese ajuste, la NASA reúne información con su proyecto. De acuerdo con un comunicado de la institución, la información que reúna servirá para elaborar un modelo simulado computarizado que sería capaz de pronosticar con cierta exactitud el tiempo en que ocurriría "el grande".
Los anteriores reacomodos relativos ocurrieron en 1892, 1899, 1915, 1927, 1933, 1940, 1971, 1979, 1983, 1987, 1991, 1992, 1994, 1999, 2003 y 2005. Todos con movimientos de entre 4.7 y 7.8 en la escala de Richter.





